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Hace unos meses que trabajo en un sitio de esos de comida rápida para costear gastos tan aburridos como el agua, la luz...eh!, el teléfono...
De repente a la noche dormilona le ha afectado el trocito de gengibre y no logra conciliar el sueño. Es divertido soñar y retomar el planeta imaginario que tan poco duró en nuestra educación pero que tantos años llevamos algunos arrastrando. Visto y no visto, la realidad se difumina ante nuestros ojos y el mundo está cargado de felicidad. La espiral pasa de largo en el agujero negro, el ángel le estira del cuello haciendo que el sol sonria. De hecho lo hace tan fuerte que dentro del esplendor algunos quieren estropearlo con su cordura, pero yo por ahora me quedo con mis locuras, pequeñitas, pero tan llenas de vida... Ayer, sin ir más lejos, la influencia de una de mis hermanitas "rogetas", me hizo despertar de la siesta del borrego bailando, moviendo mi cuerpo rozando la tierra y despertar sonriendo. Ay!, creo que me voy a recolocar las alas, no se..., deseo emprender el vuelo.
Hace tiempo; si tuviera que ponerle una fecha hablaría de los años 90.. ¡ principios!. Bueno, hace tiempo que apareció por mis neuronas tal distinguido término. Desde entonces fué creciendo en mi un amor apasionado por él que rompía toda barrera que se anteponía en su camino. Últimamente dudo de su presencia, ¿dónde se encuentra?, de repente me encuentro trabajando mañana y noche con las tardes anuladas, trabajo le llaman a lo que hago, aunque a finales de mes dude un poco al ver tan miserable cantidad entre mis manos.., de repente he querido atrapar con tanta fuerza esa palabra que ronda por mi moral desde antaño que no se si lo que he conseguido es asfixiarla.., ahora me encuentro en un piso compartido con seis personas, los días pasan y desde que despierto hasta que entro de nuevo en felices sueños paso un 70% del tiempo trabajando, un 20% cultivando mis neuronas y un 10% con mi gente. Hace unos días que mis clases de Artes Escénicas se han cortado provisionalmente y me ahogo de sólo nombrarlo. Mi ventana, pido a gritos mi ventana.
Si el hombre desea tener la conciencia tranquila, debe luchar por una sociedad sin residuos. Somos huéspedes de la naturaleza y debemos comportarnos en consonancia. No debe tolerarse una sociedad en la que impera el principio de "usar y tirar"